Nuestra Historia

La combinación única entre botánica exuberante y aguas cristalinas de mar enmarca el complejo Aguas Claras, nuestro hotel boutique ubicado en Playa Chiquita, Puerto Viejo. El hotel está conformado por 6 bungalows que albergan distintas capacidades, junto con 5 suites temáticas (Pavlova Sweets), todos diseñados para explotar al máximo la experiencia caribeña. Lujosamente modernizados; pero manteniendo su estilo Caribeño, cada bungalow está cuidadosamente decorado con materiales reciclados, muebles recreados y objetos encontrados. Junto con las diferentes contribuciones de artistas internacionalmente reconocidos, cada espacio está creado para despertar los sentidos del visitante, y así, que la belleza natural que lo sorprenda en el exterior, se vea reflejada en cada detalle decorativo de los interiores.

Además de alojamiento que redefine el concepto de comodidad, nuestros visitantes podrán degustar lo mejor de la gastronomía local e internacional en nuestro restaurante, disfrutar de una tarde de tranquilidad en la piscina, explorar nuestros jardines botánicos o desconectarse completamente en Casa Gandhi, nuestro espacio para yoga y meditación.

El caribe sur costarricense, con su compleja mezcla de culturas, colores, texturas y experiencias, nunca falla en inspirar y enamorar a todos quienes lo visitan. Elizabeth Steinvorth, reconocida acuarelista y actual dueña y renovadora de Aguas Claras y su hija Elena Rohrmoser, no fueron la excepción. En el querido complejo de cabinas que por muchos años funcionó como un espacio de tranquilidad y escape para sus visitantes, encontraron la grata sorpresa de un proyecto de vida inesperado. Así fue como en el 2016 empezaron con la intervención arquitectónica en la zona, con el objetivo de crear un espacio de alojamiento de lujo con un mínimo impacto ecológico, respetando netamente la estructura y diseño victoriano de las cabinas originales. Elizabeth, y Elena, se han encargado de construir un espacio en el que la naturaleza se alimenta del arte y viceversa, en donde la creatividad aflora de manera orgánica y el amor por los detalles se siente en cada esquina.